La peor obsesión

Empezó sin que me diera cuenta. Notaba diseños bonitos, y algo en mi cerebro los archivaba, y sin querer, fui desarrollando un ojo para eso. Me daba cuenta de composiciones de color, arreglos, espaciados, y principalmente, tipografía.

Cuando estaba chiquito y mis papás me llevaron a Disney, no podía más que notar que cada uno de los letreros que había a través del parque estaban cuidadosamente diseñados para congeniar con sus alrededores.

Esas y otras experiencias fueron convirtiendo mi afición con el diseño y tipografía una obsesión. De pronto estaba ya consciente del hecho que a todo le buscaba la forma, si algo me gustaba, entraba al catálogo en mi cerebro, si no me gustaba, aprendía cómo no hacer algo.

En la secundaria, cometí el grave error de aprender a usar Photoshop. Descubrí que es muy fácil ser crítico, pero es bastante difícil ser de los que hace algo que merezca ser criticado. Entre que aprendí y APRENDÍ Photoshop, pasaron años.

Entonces, armado con un buen ojo y una habilidad decente, me convertí en el peor crítico. Casi nada le llegaba a mis estándares, soy buenísimo para decir, "pff, yo lo podría hacer mejor", o "no manches, se esmeraron en hacerlo feo".

Es una maldición, y los errores más garrafales son los de tipografía. En todos lados, parece que nadie ha aprendido de espaciado, estilos, colores, nada. Esta obsesión que llevo tantos años cultivando se revuelca cada que veo letreros que usan Comic Sans, o nombres de edificios cuyas letras están horriblemente espaciados.

Si tuviera el dinero suficiente y la gente de hecho lo fuera a leer, le regalaría a todo mundo el mejor libro que se haya escrito, The Elements of Typographic Style de Robert Bringhurst. Si tan sólo todo mundo leyera ese libro, estoy más que seguro que se acabarían los letreros feos.

Como eso no va a pasar, no me queda otra más que seguir sufriendo cada que veo letreros feos.

Responsive Web Design

Hace un año, más o menos, leí un libro increíble de Ethan Marcotte llamado Responsive Web Design. Cambió por completo cómo veía el diseño en web. Creo que ya percibía el hecho de que cada vez nos estamos moviendo a un internet más móvil, pero no había imaginado las consecuencias de eso sobre el diseño.

Mes tras mes analizo los analytics de las páginas de mis clientes y hay una tendencia innegable: cada vez más gente se mete a través de iPhones, Androids, iPads, y demás dispositivos que no son una computadora normal.

La forma tradicional de enfrentar este problema es tener 2 páginas, la normal y la versión móvil. No sé por qué pero hay algo que me disgusta de los sitios que son m.tupagina.com o movil.tupagina.com. Siento que a esa segunda versión no le echaron tantas ganas. Conforme veo que más gente ve las páginas de mis clientes en sus celulares, más me convenzo de que las versiones móviles no pueden estar hechas con menos ganas, y Responsive Web Design es una excelente manera de asegurar eso.

La premisa básica es que tienes una sóla página que responde a las necesidades del navegador que se está usando para verla. Esto lo hace un tanto más difícil de hacer, pero te ahorra otros dolores de cabeza, el mayor de los cuales es tener que mantener dos versiones de tus sitios.

Cada vez más compañías se están moviendo para allá, y es una experiencia interesante ver cómo todos estamos sufriendo por cosas similares. El Boston Globe fue el primer periódico (que yo sepa) que introdujo este tipo de diseño, y la neta, mis respetos. Yo he sufrido muchas horas por problemas pequeños antes de darme cuenta que ellos ya lo resolvieron y de una manera mucho más elegante de lo que se me pudo haber ocurrido a mí.

Llevamos ya casi un año sacando páginas exclusivamente en RWD y nuestros clientes están fascinados. Nosotros nos hemos emocionado también lo suficiente con esto que hasta los CMS que hemos diseñado para correr los sitios de clientes están diseñados para ser responsivos. Es de lo más cómodo poder hacer cambios a tu página desde tu celular en cualquier lado y trabajar con una interfaz hecha para el dispositivo que tengas a la mano.

Si hay alguien por ahí que esté interesado en jugar a esto del RWD, les puedo recomendar algunas herramientas que uso:

  • Gridset: La mejor manera de planear layouts responsivos.
  • A Book Apart: La editorial más fregona para diseñadores web.
  • Responsive.is: Una excelente manera de probar tus diseños en distintos tamaños estándar.
  • Mediaqueri.es: Excelente fuente de inspiración.

Pronto, un rant sobre tipografía.

El diseño moderno

Hay quienes dicen que el diseño no sirve de mucho. He encontrado muchos que comparten esa opinión. Para mí, los ejemplos del mal diseño son tan comunes que el argumento para hacer mejor diseño debería hacerse sólo. Pero no es así.

Alguien ha usado todas las funciones que tiene su horno de microondas? Alguien pudo alguna vez programarle la hora a su videocasetera? Tienen la más remota idea de para qué sirven los botones de su lavadora? Tengo más, pero creo que la idea general se comunica.

El mal diseño es tan común entre nosotros que ya no lo notamos, no nos quejamos, es más, ni cuenta nos damos. Medio aprendemos a usar las cosas, al menos aprendemos a usar lo mínimo, y nos sentimos satisfechos con eso. Es triste que conforme más avanzamos, y tenemos acceso a tecnologías más sofisticadas, no las podemos integrar bien a nuestra manera de vivir porque nadie piensa cómo hacerlas fáciles de usar. Eso es diseño. El que algo se vea bonito es menos de la mitad del proceso, el resto, y en mi opinión lo más importante, es que sea fácil de usar.

Es nuestro trabajo como diseñadores e ingenieros el hacer las cosas usables. Es normal que la primera vez que sacamos un producto al público no esté al 100%. No es ideal, no es lo mejor, pero muchas veces sacrificamos algunas cosas para poder entregar los productos a tiempo. Es imperativo entonces el que nos preocupemos por seguir mejorando los productos. Aprender de nuestros errores, es (o debería de ser) uno de los pilares centrales de nuestra manera de trabajar.

Ahora, suficiente de quejas, regresemos a trabajar.

Para saber más del tema, lean esto: The Inmates are Running the Asylum